Por entonces mi vida ya era una tortura. Revolvía la basura para poder comer, pedía en la calle, dormía donde podía y muchas noches, cuando dormía en el umbral de alguna casa y era ignorada por las personas que pasaban y pensaba: “como me gustaría ser grande para ayudar a los chicos como yo”
“…en la calle fui violada, pasé hambre y frío, y muchas veces golpeé puertas que nunca se abrieron. Vivía casi como un animalito, como crecen esas plantas silvestres, soportando todo tipo de vejaciones…” pero un día sucedió que alguien se enamoró de mi y tuve la oportunidad de conocer lo más maravilloso de la vida: el amor. Un ser estupendo que hasta me enseñó a leer y escribir ya que nunca fui a la escuela.
Logré formar una hermosa familia, con un compañero que me ama, un hijo que estudia, una hija casada y un nieto. Recuerdo que en aquellas noches de hambre y frío en las calles siempre soñaba con un hogar, con sábanas y alguien que me acariciara y se que dios que siempre me escuchó y me ayudó me ha premiado.
Mónica Carranza
Luego de 20 años de lucha y amor, Mónica falleció el 28 de diciembre de 2009 a los 63 años…